Las Creencias limitantes.

Las creencias limitantes son una de las grandes barreras que impiden la consecución de grandes metas. Una creencia influye y se extiende en diversas áreas de tu vida y, además, define tu forma de ser: personalidad y comportamiento. Y esas creencias pueden ser funcionales o no funcionales. Pueden potenciar tu vida y ampliar tus posibilidades o puede hacer que no consigas nada o lo que es peor, que ni si quiera lo intentes.
Una creencia lleva a tener un potencial de actuar, lo que lleva a actuar, lo cual lleva a unos resultados.
Por ejemplo:
Creencia: crees que puedes terminar el triatlón. Potencial: esa creencia crea el potencial o posibilidad de poderlo terminar. Acción: corres el triatlón. Resultado: lo terminas.
Si la creencia hubiese sido «crees que no puedes terminar el triatlón», ni si quiera hubiera tenidos el potencial de comenzarlo, lo cual no hubiera llevado a ninguna acción ni a ningún resultado.
La creencia principal que nos roba nuestra libertad emocional es la creencia en que todos estamos separados. La vida es lo que hacemos de ella. Cuando somos conscientes de esto, entendemos que la dualidad es la experiencia de la unidad. Lo que hay fuera es un efecto y la causa somos nosotros mismos.
 
«No somos nuestras creencias, somos quien les da vida»